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Conozca al empleado ‘ardilla’ y sepa cómo lidiar con él

¿Hay una ardilla en tu oficina? En su artículo en LinkedIn, Brian de Haff (CEO de Aha!) asegura que lo más probable es que todos trabajamos con una de las plagas más comunes que proliferan en el lugar de trabajo.

Alguien en la oficina te está volviendo loco, acaparando información y olvidando dónde la puso, pasando de una cosa a otra sin ningún enfoque. Tratando de adelantarse al equipo. Difícil de ubicar. ¿Este escurridizo compañero de trabajo te suena familiar?
Lo más probable es que estés trabajando con una de las plagas más comunes que proliferan en el lugar de trabajo: la ardilla de oficina.
Y ten por seguro que no eres el único. Las ardillas están presentes en casi todas las regiones habitables del mundo, excepto en Australia. (Aunque Australia tiene muchas otras criaturas con las que lidiar). Hay más de 200 especies diferentes de ardillas en la naturaleza. Probablemente aún más en el lugar de trabajo.
Al igual que sus pares ‘salvajes’, la ardilla de oficina es bastante activa y dispersa. El equipo pierde tiempo rastreando o cubriendo las cosas que esta persona hizo o dejó de hacer. Además, la ardilla de oficina puede ser encantadora y buena para esconderse. Esto facilita que las personas excusen o pasen por alto el mal comportamiento.
Es una distracción y un lastre para los recursos del equipo. Entonces, si eres líder de un grupo, debes abordar el tema de la ‘ardilla’ por tu propio bien y el de tus compañeros de equipo.
A continuación las señales de que hay una ardilla corriendo libre en su oficina:

Pasan de una tarea a otra A la ardilla de la oficina le gusta adelantarse al plan y hacer el trabajo cuando le conviene. Ayúdelas mostrando cómo esto afecta el cronograma general del trabajo. Solo cuando todos estén sincronizados, el equipo puede esperar mantener el objetivo y alcanzar sus objetivos.
Se distraen por cualquier cosa No solo esta persona no se apega al plan, sino que también tiene un lapso de atención corto. Los verás avanzando hacia una nueva idea sin completar la que acababan de hacer. Mantenga el enfoque donde debe estar: en los objetivos.
Acaparan conocimiento para después ¿Sabías que las ardillas fingen esconder nueces para evitar a los ladrones? A la ardilla de la oficina también le gusta acumular cosas y confundir a la gente. A veces por engaño y a veces por tiempos de escasez. Piensan que si acumulan conocimientos y proyectos que nadie más tiene, los hace demasiado valiosos para deshacerse de ellos. Combate este miedo con una cultura de apertura y confianza. Dile a la ardilla que todos están en el mismo equipo.
Muestran su frustración Las ardillas son bastante inteligentes. Si se frustran con una tarea, primero sacudirán y agitarán su cola en señal de molestia. Si ves a la ardilla de la oficina portándose mal cuando están enojados, no te unas al drama.
Se hacen las inocentes Las ardillas pueden ser demasiado adorables en ciertas ocasiones. Es una de sus armas más peligrosas. Si se les llama la atención, se muestran tímidas y tratan de hacerse pasar por inocentes criaturas que no se dan cuenta de que están haciendo algo mal. Mantente firme y da comentarios honestos.
Corren a su guarida La ardilla de oficina corre a su escondite cuando hay trabajo por hacer. No están en ninguna parte. Recuerde, no es su trabajo perseguirlos. Es suficiente recordarles amablemente su papel en el plan para que puedan ver el impacto que su trabajo, o falta de trabajo, tiene en el equipo.
No cedas a las travesuras frenéticas de la ardilla de oficina. Sepa que la mayor parte de su comportamiento es el resultado del miedo y la preocupación. Muestra bondad y así descubrirás que incluso el más enérgico de los compañeros de trabajo será mucho más feliz como un valioso contribuyente a un equipo exitoso.


 

Fuente: Diario Gestión

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