Las principales entidades financieras que operan en Perú proyectan un buen desempeño de la economía nacional en el 2026, con previsiones de crecimiento del producto bruto interno (PBI) que oscilan entre el 2.8% a el 3.5%, a pesar de que este año se realizarán las elecciones generales (primera vuelta en abril y segunda en junio) y los comicios regionales y municipales (octubre).
BCP
El Área de Estudios Económicos del BCP indicó que el Perú se encamina a consolidar un ciclo de crecimiento robusto en el 2026, con una expansión del PBI estimada entre 3.2% y 3.5%.
Según el reciente reporte trimestral macroeconómico del BCP, el desempeño de la economía el 2026 será impulsado por el consumo privado, favorecido por una inflación controlada, recuperación del salario real y el mayor dinamismo de los créditos.
“Esta proyección también se sostiene en vientos externos positivos, junto con la maduración del ciclo económico y expectativas empresariales optimistas. Además, se prevé un nuevo ciclo de inversión minera con proyectos emblemáticos (Tía María, Zafranal, Antamina y Cuajone, entre otros)”, explicó.
“No obstante, persisten tres riesgos domésticos relevantes: resultados de las elecciones generales; mayor competencia para las industrias locales derivada de un incremento en las importaciones chinas, y el clima relacionado con el fenómeno de El Niño”, agregó.
Interbank
“Luego de crecer 3.2% en el 2025, anticipamos una moderación del crecimiento hacia un 2.8% este año, asociada principalmente al ciclo electoral y una mayor cautela en las decisiones de inversión privada. No obstante, el punto de partida es más favorable que en episodios electorales previos”, dijo la analista de Interbank, Silvana Caro, al Diario Oficial El Peruano.
“Según el sondeo SAE de Apoyo, el 68% de los ejecutivos identifica al Perú como su principal destino de inversión para el 2026, reflejando que la estabilidad macroeconómica, la ausencia de una agenda de cambios radicales al modelo económico y el buen desempeño reciente de la economía siguen actuando como anclas de confianza”, añadió.
Caro detalló que el comportamiento sectorial este año dependerá, en gran medida, de la inversión privada, sobre todo de los sectores intensivos en capital como construcción y manufactura, los cuales son más sensibles al clima político y la percepción de seguridad jurídica.
“Proyectos como el Parque Industrial de Ancón, el Puerto de Chancay y la modernización del Puerto del Callao, constituyen un soporte estructural importante. Sin embargo, la persistencia de la inseguridad ciudadana y la mayor incertidumbre electoral generarían mayor prudencia en algunos sectores, moderando el ritmo de expansión, aunque sin revertir el crecimiento, dada la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos”, refirió.
BBVA
El último informe Situación Perú del BBVA Research proyectó que la economía peruana crecerá 3.1% durante el presente año, tras expandirse 3.3% en el 2025.
“El crecimiento volverá a ubicarse por encima del 3%, en un contexto caracterizado localmente por la incertidumbre que usualmente generan los procesos electorales y que afectan las decisiones de gasto, en particular de inversión. Pero también habrá un entorno internacional relativamente positivo para el país, en el que los costos de financiamiento externo disminuirán y los términos de intercambio se mantendrán en niveles elevados”, sostuvo.
El BBVA Research resaltó que las expectativas positivas sobre la economía peruana responden al buen desempeño que sigue mostrando el gasto que realiza el sector privado, lo cual ha sorprendido positivamente.
“Se incrementarán los flujos de inversión en proyectos mineros de gran envergadura como Tía María durante el 2026, al que seguirá Zafranal. Además, este año se pondrá en marcha la modernización de aeropuertos en el interior del país y la construcción de los accesos viales al nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en Lima”, indicó.
Scotiabank
El Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank prevé una expansión de 3.2% para el 2026, sustentada en la recuperación del consumo privado y el dinamismo de los sectores comercio, servicios y construcción, en un contexto de baja inflación, reducción de la tasa de referencia y estabilidad del mercado laboral.
“La economía peruana estaría entrando al 2026 con fuerza. Estamos viendo un sostenido nivel de crecimiento de la actividad económica, con un desempeño superior al que esperábamos. De este modo, proyectamos un crecimiento de 3.2% para este año, pero creemos que esta cifra tiene cierto sesgo al alza, pues observamos una recuperación más firme de la demanda interna, impulsada por inversión privada y consumo”, dijo.
Scotiabank considera que la inversión se beneficiará de un entorno de menor incertidumbre electoral y expectativas empresariales que se mantienen optimistas en el corto y mediano plazo.
Buenas perspectivas
La titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Denisse Miralles, dijo que el Gobierno tiene buenas perspectivas para la producción nacional en el 2026, considerando que este año habrá elecciones, presidenciales, regionales y municipales.
“Las condiciones con las que cerramos el 2025 son muy auspiciosas y nos permiten tener buenas perspectivas. Sin embargo, también hay que ser claros que el 2026 es un año complejo en el que se dan dos elecciones conjuntas”, sostuvo.
“Es un año político en el que seguro saldrán algunas voces disintiendo con lo que se hace, pero podemos convocar a las fuerzas políticas para generar esa plataforma mínima de comportamiento responsable fiscalmente”, añadió.
El MEF proyectó que el PBI peruano crecerá por encima del 3.2% en el 2026, apoyada en el gasto privado, el incremento de las exportaciones y un escenario favorable para los metales.
Denisse Miralles indicó que, para mantener ese ritmo de crecimiento de la economía, el Gobierno buscará generar condiciones para que se agilicen las inversiones de las grandes empresas y de los pequeños negocios.
Fuente: El Peruano