Los ingresos de los trabajadores ajustados por la inflación retrocedieron por primera vez desde setiembre del 2022. En general, el empleo continuó presentando resultados positivos. ¿Qué factores “acechan” los salarios?
Los ingresos de los trabajadores ajustados por la inflación retrocedieron por primera vez desde setiembre del 2022. En general, el empleo continuó presentando resultados positivos. ¿Qué factores “acechan” los salarios?
El mercado laboral de Lima Metropolitana mantiene su dinamismo, aunque aparecen ciertas matices: comienza a perder algo de velocidad y enfrenta la primera contracción de ingresos promedio reales (ajustados por inflación) en casi cuatro años, según un análisis realizado a los datos del último informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
De acuerdo con el informe, el empleo en la capital creció 6.1% en el trimestre móvl junio-agosto, con un total de 5,964,900 de trabajadores.
Aunque el ritmo de generación de puestos de trabajo es menor que hace varios meses, el resultado sigue siendo considerado positivo por los especialistas del Instituto Peruano de Economía (IPE) y Macroconsult consultados por Gestión.
“Es menor a lo que veíamos en los últimos tres trimestres móviles previos, pero se mantiene todavía a un ritmo bastante fuerte y sigue siendo un ritmo más alto que el reportado el año pasado o, incluso, en 2024. También el empleo adecuado, que es el que indica una mejor calidad de trabajo, se ha desacelerado frente a trimestres anteriores, pero la tasa todavía está por encima de 5.7%”, indicó Paola Herrera, economista del IPE.
Para Pamela Bernabé, economista de Macroconsult, la desaceleración podría estar asociada a la menor producción en sectores como pesca y manufactura, que vienen siendo afectados por el Fenómeno de El Niño (FEN).
Pero este no es el único efecto que viene incidiendo en el mercado laboral, pues los factores climáticos sumados a los conflictos internacionales han derivado en una mayor inflación que impacta en los salarios.
El empleo en Lima creció 6.1% entre junio y agosto con un total de 5 millones 964,900 de trabajadores.
Si bien el reporte del INEI recogió que el ingreso promedio mensual proveniente del trabajo creció 2.6% al trimestre móvil a agosto, hasta ubicarse en S/ 2,308.4, si se ajusta a la inflación, la realidad es otra.
El ingreso real -que mide lo que puede comprar una persona con su dinero teniendo en cuenta el alza de precios- cayó 1.8% a agosto, según los cálculos de Macroconsult, mientras que para el IPE retrocedió en 1.5%, lo que equivale a una pérdida de S/ 35.
“Esto refleja el impacto de este contexto de mayor inflación, que acumula seis meses por encima del rango meta. Entonces, la capacidad adquisitiva de los trabajadores se está viendo frenada por este alza de precios que ahora está concentrada en el encarecimiento de los servicios de transporte y los combustibles. Eso ya se veía con la desaceleración de los ingresos en el mes previo”, sostuvo Herrera.
Aunque el monto no resulta elevado, Bernabé remarcó que los trabajadores no enfrentaban una contracción de los ingresos reales desde hace casi cuatro años.
“Los ingresos reales, con la inflación con la que estamos ahora, se ha contraído a agosto en 1.8%. Antes, en julio, se había estancado creciendo solo 0.5% (…) Está es la primera contracción del ingreso real desde septiembre del 2022, hace unos cuatro años”, explicó.
La economista de Macroconsult apuntó que está caída del ingreso real ocurre en un momento en que el ingreso nominal ya viene creciendo con menor fuerza. El avance de 2.6% informado desde el INEI es mucho menor a las tasas de 4.6% y 7.9% que reportaba en los dos trimestres móviles previos.
En ese sentido, Bernabé consideró que parte de la explicación estaría en el tipo de puestos de trabajo que se están generando. Según la hipótesis de la economista, gran parte de las contrataciones están concentrándose en sectores como servicios, comercio y construcción, pero quienes ingresan al mercado laboral lo hacen con salarios base.
“Es curioso que el empleo crezca, pero los ingresos caigan más allá del tema de la inflación. Eso es algo muy propio del mercado laboral cuando se encuentra en una etapa inicial del dinamismo económico que estamos observando. Los nuevos puestos de trabajo entran con salarios base, lo cual hace que disminuya el promedio de la ciudad”, refirió.
Un indicador que mostraría esto es la caída en el ingreso promedio nominal de los trabajadores con educación superior. Este se redujo en 3.1% pasando de S/ 3,502 a S/ 3,392. “Esto no quiere decir que se les esté bajando el sueldo”, dijo, sino que los nuevos trabajadores están iniciando con un salario básico.
¿El ingreso real seguirá cayendo?
El escenario que enfrentarán los ingresos en los próximos meses todavía seguiría afectado por el alza de precios. Según Macroconsult, la inflación podría cerrar el 2026 en 4.5%, principalmente, por el impacto que podría tener el precio internacional del petróleo.
“Se está materializando un riesgo que ya teníamos en cuenta. Entonces, sí podemos esperar que aún hayan cifras negativas para los ingresos reales en lo que queda el año”, indicó Bernabé.
En esa misma línea, Herrera indicó que el IPE espera que la inflación se mantenga por encima de 4% hacia el cierre del año y que las presiones podrían continuar hasta fines de 2026 e inicios de 2027, teniendo en cuenta también los efectos de El Niño.
“En la medida que todos estos factores que se espera vayan disipándose progresivamente en los próximos trimestres, el impacto sobre la capacidad de los ingresos de los trabajadores también se moderaría (…) Las presiones empezarían a moderarse entre el primer y segundo trimestre del 2027 y ahí es donde ya veríamos un impacto menor de la inflación en los ingresos reales”, sostuvo.
Eso, añadió, también va a depender de los tipos de empleos que sigan creándose en los próximos trimestres, pues advirtió que también se ha acelerado el subempleo, es decir, puestos de trabajo de menor calidad.
¿Y qué pasa con los jóvenes?
La preocupación por una mayor cantidad de puestos de calidad se observa, principalmente, entre los jóvenes de hasta 24 años, para quienes el empleo, en general, solo aumentó 1.2% en el periodo analizado.
Aunque el empleo adecuado para las personas de hasta 24 años aumentó en 5.9%, al mismo tiempo, el subempleo por horas -es decir, quienes trabajan menos horas de las que quisieran- lo hizo en casi un 30%.
“Estructuralmente, el tipo de empleos a los que acceden los jóvenes son mayormente de menor calidad y con condiciones menos favorables que el resto de la población. Al tener menos experiencia, quizá menos formación adecuada a las habilidades que demanda el mercado laboral, tienden a acceder a posiciones que pagan menos o trabajan menos horas”, recordó Herrera.
Cabe agregar que el ingreso promedio de los trabajadores más jóvenes también se viene desacelerando a agosto, pues pasó de crecer a doble dígito en el trimestre previo a solo 5.9%, hasta ubicarse en S/1,366.6 mensuales.
Fuente: Gestión